El estado del edificio o casas okupas es lamentable. Los Okupas suelen ser violentos y causan un gran daño tanto moral como físico al resto de ciudadanos que los tienen que soportar, drogas, robos, suciedad, violencia, amenazas etc.
La Casa del Agua de Valencia se encuentra ubicada en los Jardines del Turia y a pesar que el Ayuntamiento de Ribó se comprometió a restaurarla se sigue degradando por el incivismo de unos y otros. Los grafiteros la destrozan con sus grafitis, los okupas llenándola de suciedad y chatarra y grupos de jóvenes que se montaban ahí las fiestas.
La diferencia entre ocupar y okupar reside en el carácter político de esta última acción. Los bajos que aún no se han alquilado o vendido están sufriendo el ataque de estos vándalos a pesar de que están tapidas con ladrillo las puertas.